Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A una breve escapada desde la ciudad, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://carlyngbl950006.blogaritma.com/38229242/entre-sol-y-montañas-las-fincas-de-lujo-de-cundinamarca